Los días siguientes
Hay que asegurarse de que haya siempre alguien en la casa durante los primeros días. Casi seguro, intentarán identificar a alguna persona que entra o sale de la casa; en ese caso, se puede esperar a que llegue la citación o tomar la iniciativa de investigar en el juzgado (en el departamento de incidencias o en el decanato) para informarse si existe alguna denuncia hacia vosotr@s. Recuerda que ahora ese es tu domicilio, por lo que tienes ciertos derechos adquiridos y para sacarte legalmente tiene que ordenarlo un juez. Mostraros firmes, dejad claro que esa es vuestra casa.
De cara al juicio, podría ser importante obtener un certificado oficial de cómo nosotr@s hemos estado viviendo en esa casa y la misma administración pública nos lo reconoce. Para eso, el empadronarse sería un paso adelante.
Ten en cuenta que después de un desalojo, si se rompe el precinto de la policía para volver a entrar, se considera desobediencia a la autoridad. Al tratarse de delitos, puede incurrirse en reincidencia, de modo que a partir de la segunda okupación las penas podrían ir al grado más alto de las mismas.
"Enganchar" el agua y la luz puede ser motivo de que nos acusen de defraudación, pero no deja de ser multas o sanciones no penales que se resuelven por lo civil.
En cualquier caso, siempre mejor estar organizad@ antes de ocupar la casa.
